Después de las grandes batallas entre Ford y Ferrari a finales de los años 60, Porsche llegó para dominar el World Sportscar Championship.
En 1968 lograron acaparar el podio en Daytona y en 1970 regresaron a la victoria con el revolucionario 917K en manos de Pedro Rodríguez, Leo Kinnunen y Brian Redman.
Esta sería la primera vez que Pedro ganara esta carrera en formato de 24 horas, hazaña que repetiría al siguiente año con Jackie Oliver como su coequipero.
El dominio de Porsche fue tal en aquella edición de las 24 horas de Daytona, que ganaron por una diferencia de 45 vueltas sobre el otro 917K y rompieron el récord de distancia recorrida en Daytona por 600 kilómetros.
Esta victoria en 1970 marcaría el dominio de Porsche en la carrera a venir por las siguientes dos décadas.